El proyecto, localizado en tierra habitada por dos pueblos indígenas no contactados, parece ser el mayor descubrimiento de petróleo en Perú en 30 años.
Altos cargos del Gobierno peruano esperan que el proyecto de Perenco transforme la economía del país.
La multinacional Perenco admite que ‘la contaminación del suelo’, la ‘contaminación del agua’ y la huida de caza y aves son posibles consecuencias de su trabajo.
Distintas organizaciones humanitarias advierten, por su parte, que los indígenas se enfrentan a la amenaza muy real de contagio de enfermedades contra las que no tienen inmunidad.